jueves, 17 de febrero de 2011

Silencio...

Tú, Luna... deja de jugar con las estrellas que su alma te espera.

Y tú, silencio, deja de gritar, para poder escuchar los rayos de la luna cuando se posan en su alma húmeda.

Húmeda de mar.

Sol acaríciala y mantenla tibia, no permitas que arda

No hay comentarios:

Publicar un comentario